{"id":1223,"date":"2014-06-01T00:00:00","date_gmt":"2014-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/pensamientos-paralelos.com\/?p=1223"},"modified":"2021-06-27T19:53:16","modified_gmt":"2021-06-27T19:53:16","slug":"la-sombra-de-la-apariencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/2014\/06\/01\/la-sombra-de-la-apariencia\/","title":{"rendered":"La sombra de la apariencia"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1223\" class=\"elementor elementor-1223\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-698e2c3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"698e2c3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-30945d1 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"30945d1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0cee6ee jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"0cee6ee\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">LA SOMBRA DE LA APARIENCIA<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-cd38452 jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"cd38452\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Siempre hab\u00eda so\u00f1ado con encontrar el amor. La idea de poder contar con alguien para toda la vida, le parec\u00eda tentadora. Siempre miraba con mucha atenci\u00f3n a las compa\u00f1eras de la escuela y, luego, del trabajo. Se preguntaba constantemente qu\u00e9 estar\u00eda haciendo mal para no atraer a ninguna de las chicas.<\/p><p>El tiempo le hizo, de alguna manera, resignarse. Todos sus compa\u00f1eros de la universidad se hab\u00edan casado y ten\u00edan hijos; \u00e9l segu\u00eda soltero. Sus ideas sobre el amor eran bastante rom\u00e1nticas y se frustraba cuando ve\u00eda que sus amigas se quejaban de la actitud de sus exnovios. De alguna manera, \u00e9l, lindo, cari\u00f1oso y respetoso no parec\u00eda ser un personaje atractivo. Y fue justamente el escuchar las desaventuras de medio mundo, lo que lo llev\u00f3 a dedicarse a la psicolog\u00eda.<\/p><p>Lejos de entender a los pacientes, buscaba en otros la respuesta a sus propias preguntas. Por qu\u00e9 no encontraba el amor, era la primera de la lista. Escuchaba por horas enteras c\u00f3mo las viejitas dominaban la sesi\u00f3n platicando an\u00e9cdotas, c\u00f3mo los j\u00f3venes hablaban de sus sue\u00f1os, los adultos mayores de sus negocios estancados y la problem\u00e1tica con sus familias. El amor no parec\u00eda algo deseable. Todo el mundo ten\u00eda problemas relacionados con ello. Maridos que eran infieles, mujeres abusadas, ni\u00f1as abandonadas por sus padres. Sin embargo, de alguna manera, \u00e9l se resist\u00eda a creerlo y en las noches se encerraba en su departamento a continuar sus fantas\u00edas. Llego incluso el d\u00eda en que consider\u00f3 la idea de comprarse una mascota. La soledad le aburr\u00eda sobremanera y descartaba la posibilidad de morir en aquella situaci\u00f3n: completamente solo.<\/p><p>Fue cuando casi se hubo resignado a permanecer soltero que a su consultorio entr\u00f3 una joven. Al principio no le dio importancia y la atendi\u00f3 como a todos los dem\u00e1s pacientes. En el fondo, sinti\u00f3 que en aquella ocasi\u00f3n algo era distinto. Su amena charla y la infinidad de problemas que ten\u00eda la joven, los llevaron a triplicar el n\u00famero de sesiones y, posteriormente, a continuar la pl\u00e1tica con salidas a cenar cuando ya era muy tarde. El psic\u00f3logo trataba de convencerse, cada vez que la ve\u00eda fuera de los horarios de trabajo, que no era nada importante y que lo hac\u00eda por ayudarla. La amistad no tard\u00f3 en surgir. Lleg\u00f3 un momento en que la amistad se desarroll\u00f3 a tal grado que \u00e9l le sugiri\u00f3 cambiar de terapeuta. Ella acept\u00f3, despu\u00e9s de varias copas de Martini. La posibilidad de tutearse y salir sin remordimientos \u00e9ticos, era sumamente emocionante.<\/p><p>As\u00ed lo hicieron y comenzaron a salir. Poco a poco la relaci\u00f3n tom\u00f3 un cariz m\u00e1s formal, aunque jam\u00e1s se habl\u00f3 de matrimonio. Lamentablemente lleg\u00f3 el d\u00eda en que pelearon. Quiz\u00e1 \u00e9l se tom\u00f3 muy a pecho las quejas de ella, y ella se volvi\u00f3 intolerante a sus olvidos. En plena discusi\u00f3n en medio de la calle, acerca de qui\u00e9n tra\u00eda el dinero para pagar el taxi, sucedi\u00f3. Ella fue arrollada por un auto, caus\u00e1ndole la muerte.<\/p><p>\u00c9l se sorprendi\u00f3 much\u00edsimo y su primera reacci\u00f3n fue correr detr\u00e1s del auto para detenerlo y as\u00ed obligar al conductor a pagar su error; y no fue sino hasta que se enter\u00f3 de la muerte de la muchacha cuando se odi\u00f3 a si mismo por no memorizar las placas del veh\u00edculo mientras lo persegu\u00eda. Ella, la \u00fanica persona que lo hab\u00eda querido, se hallaba muerta. Lo peor de todo es que hab\u00eda sido su culpa. No llor\u00f3, s\u00f3lo porque al hospital en que terminaron era el mismo en el que \u00e9l trabajaba. No pod\u00eda hacer una escena frente a los compa\u00f1eros de trabajo.<\/p><p>Lo peor de todo fue el d\u00eda del funeral. Porque ah\u00ed se enter\u00f3 de la verdad. La muchacha no se llamaba como hab\u00eda dicho, no viv\u00eda donde hab\u00eda dicho, no ten\u00eda la profesi\u00f3n que le hab\u00eda dicho, no era soltera y ten\u00eda una hija. La mujer ten\u00eda antecedentes penales y, por alguna raz\u00f3n que no estaba seguro de comprender, se hab\u00eda hecho pasar por su hermana, hab\u00eda inventado una historia de fracasos amoroso y lo hab\u00eda seducido.<\/p><p>En ese momento, \u00e9l la odi\u00f3. Todo hab\u00eda sido una est\u00fapida mentira. El esposo le dijo de mala manera que se fuera y no volviera jam\u00e1s. La hija, escondida detr\u00e1s de la abuela, lo mir\u00f3 de una manera peculiar, expectante y, a la vez, t\u00edmida. La madre de la muerta lo corri\u00f3 sin mediar palabra y el padre que oficiaba la ceremonia no tuvo m\u00e1s remedio que correrlo tambi\u00e9n, aunque de forma diplom\u00e1tica.<\/p><p>No pod\u00eda creer que no se hubiera percatado de la farsa. \u00bfC\u00f3mo hab\u00eda podido esta mujer ocultar un esposo y una hija? \u00c9l se jactaba de ser un buen psic\u00f3logo y poder ver el interior de las personas. Su rabia lo llev\u00f3 a tener sentimientos encontrados. Por un lado, amor hacia la mujer, por otro, un desprecio desmedido. Esa ira no la pudo controlar y en cuesti\u00f3n de tres meses perdi\u00f3 su empleo. Su jefe le sugiri\u00f3 que tomara unas largas vacaciones y, de manera sutil, sugiri\u00f3 la jubilaci\u00f3n. \u00c9l lo encontr\u00f3 indignante ya que no era ning\u00fan anciano. As\u00ed que habl\u00f3 seriamente con su abogado para considerar una demanda a la cl\u00ednica del hospital.<\/p><p>Todo hab\u00eda pasado tan r\u00e1pido y, a la vez, tan lento. Cuando cuenta se dio, un d\u00eda de navidad, hab\u00edan pasado ocho a\u00f1os desde que muriera la \u201csombra\u201d. As\u00ed le hab\u00eda llamado pues a donde quiera que iba le parec\u00eda encontrarla. En cada sue\u00f1o en donde ella aparec\u00eda, \u00e9l la amaba y la besaba, aunque terminaba en cada ocasi\u00f3n besando un cad\u00e1ver putrefacto. \u00c9l la hab\u00eda matado y lo sab\u00eda. Hab\u00eda dejado que ella abriera su cartera para buscar el dinero para pagar el taxi y ello le hab\u00eda hecho distraer su atenci\u00f3n de la avenida y los autos que transitaban por ella.<\/p><p>\u00c9l no era un hombre devoto, pero estaba seguro que era la peor persona del planeta y que jam\u00e1s obtendr\u00eda la salvaci\u00f3n. Como ya no pod\u00eda volver al mundo de la psiquiatr\u00eda, ya que hab\u00eda perdido el juicio contra la cl\u00ednica y le hab\u00edan, adem\u00e1s, prohibido el ejercicio de la profesi\u00f3n; comenz\u00f3 a dedicarse a pintar casas. Era un oficio detestable, pero era mejor que quedarse en casa viendo la televisi\u00f3n y sin obtener ingresos. \u00c9l era al\u00e9rgico a una sustancia que conten\u00eda el bote de pintura y lo sab\u00eda de sobra. \u201cAs\u00ed obtendr\u00e9 el castigo que merezco\u201d. Poco a poco esperaba la muerte.<\/p><p>Pasado un tiempo, un d\u00eda llamaron a su casa para pedirle que fuera a pintar una casa a las afueras de la ciudad. \u00c9l tom\u00f3 sus cosas y se dirigi\u00f3 a la casa. Para su frustrante sorpresa quien abri\u00f3 la puerta fue la hija de su amante. Con una actitud altiva pas\u00f3 a la casa y comenz\u00f3 a pintar. La ni\u00f1a ya ten\u00eda 10 a\u00f1os m\u00e1s que cuando la vio por \u00faltima vez en el funeral. Deb\u00eda tener quince a\u00f1os para entonces. No luc\u00eda muy animada y seguro deb\u00eda de tener un terrible trastorno de personalidad porque tampoco miraba a los lejos. Mejor para el pintor. Har\u00eda su trabajo r\u00e1pido y se ir\u00eda.<\/p><p>Despu\u00e9s, como era de esperarse, lleg\u00f3 el padre de la ni\u00f1a, acompa\u00f1ado por una radiante mujer. El pintor no pudo m\u00e1s que sentir celos. Seguramente el esposo se hab\u00eda vuelto a casar con una mujer much\u00edsimo m\u00e1s joven. Para su sorpresa, el esposo no le reconoci\u00f3. Por una fracci\u00f3n de segundo, el pintor consider\u00f3 envenenar a la nueva mujer que le daba \u00f3rdenes de c\u00f3mo deb\u00eda de quedar la decoraci\u00f3n del piso superior; despu\u00e9s consider\u00f3 envenenar al exmarido. Por cobarde, desisti\u00f3 y subi\u00f3 las escaleras para encargarse de la parte de arriba de la casa.<\/p><p>Su enojo era brutal. S\u00f3lo conten\u00eda el llanto porque la hab\u00edan ense\u00f1ado que los hombres no deb\u00edan llorar. Se intern\u00f3 en sus pensamientos, ajeno por completo a lo que pasaba en derredor, como hab\u00eda ocurrido los \u00faltimos diez a\u00f1os de su vida, hasta que escuch\u00f3 gemidos. Poco a poco, a medida que continuaba escuchando, vio con detenimiento el lugar que estaba pintando. Vio muchas puertas, cada una con un n\u00famero y una cerradura. Despu\u00e9s lo comprendi\u00f3, el lugar era un prost\u00edbulo. De manera disimulada se asom\u00f3 al piso inferior. Padre e hija en plena escena. El pintor hizo grandes esfuerzos por no vomitar de lo grotesco. Ahora qu\u00e9 m\u00e1s cab\u00eda esperar de la humanidad. La mujer radiante subi\u00f3 las escaleras para revisar el trabajo del pintor y, tras dar su aprobaci\u00f3n, le pag\u00f3 lo justo. Para cuando baj\u00f3 las escaleras, la hija se hallaba de nuevo vestida y sentada en un rinc\u00f3n. El pintor no pudo evitar dirigirse a ella y hacerle unas preguntas. El psic\u00f3logo que hab\u00eda dentro de \u00e9l, renaci\u00f3, y de las respuestas pudo deducir que aquel hombre que la hab\u00eda pose\u00eddo minutos atr\u00e1s no era el padre. Una sonrisa se marc\u00f3 en sus labios al deducir, entonces, que la mujer que hab\u00eda amado no le hab\u00eda mentido en cuanto a su estado civil. El psic\u00f3logo se decidi\u00f3 a encontrar el fondo del asunto. Regres\u00f3 a su casa, se atavi\u00f3 con una bata y record\u00f3 lo que la \u201csombra\u201d le hab\u00eda dicho en consulta. No todo pod\u00eda resultar una mentira.<\/p><p>Creyendo que no hab\u00eda otra soluci\u00f3n; se compr\u00f3 un bigote falso, se compr\u00f3 un saco elegante y se dirigi\u00f3 de noche al prost\u00edbulo. Sus sospechas resultaron ciertas y la casa estaba repleta de toda clase de hombres. \u00c9l hab\u00eda escuchado el nombre de la ni\u00f1a, as\u00ed que la pidi\u00f3. Una mujer lo condujo, despu\u00e9s de que pag\u00f3, a la habitaci\u00f3n indicada. Y ah\u00ed estaba ella, casi desnuda. El psic\u00f3logo cerr\u00f3 la puerta con llave, se quit\u00f3 el disfraz y se sent\u00f3 en la cama. La ni\u00f1a, asustada, se qued\u00f3 en la cama cubierta con las s\u00e1banas hasta la nariz. \u00c9l le explic\u00f3 la historia completa, que un d\u00eda hab\u00eda amado a su madre y que quer\u00eda saber qu\u00e9 era lo que estaba pasando. Despu\u00e9s de una hora, la ni\u00f1a comenz\u00f3 a hablar y le dijo que la mujer que \u00e9l hab\u00eda amado no era su madre, sino su hermana. Que hab\u00edan sido tres hermanas y que el hombre que las ten\u00eda bajo su poder era un t\u00edo lejano que se hab\u00eda hecho pasar por esposo de la hermana mediana. Los padres hab\u00edan muerto, y el t\u00edo las hab\u00eda acogido a cambio de que trabajaran para \u00e9l.\u00a0 La hermana mayor le hab\u00eda pedido al t\u00edo que s\u00f3lo la llevara a ella y dejara en paz a las otras dos; pero el hombre no hizo caso. La hermana mayor le pidi\u00f3 una noche a la hermana mediana que le ayudara a quitarse la vida. La hermana mediana lament\u00f3 mucho no haber tomado aquella decisi\u00f3n, ya que su hermana mayor muri\u00f3 de los golpes que el t\u00edo le infligiera la noche siguiente. Ante tanta p\u00e9rdida, la hermana mediana tom\u00f3 el lugar de la hermana mayor y comenz\u00f3 a vivir la vida que a la hermana le hubiera gustado vivir; ya que ella siempre hab\u00eda so\u00f1ado con unirse en matrimonio con un m\u00e9dico. Tom\u00f3 su papel ante su t\u00edo con dignidad, protegiendo as\u00ed a la peque\u00f1a hermana de s\u00f3lo cinco a\u00f1os, y en las tardes usaba su tiempo para vivir la vida de la hermana, invent\u00e1ndose para el caso datos falsos que hac\u00edan realidad, de alguna manera, las fantas\u00edas de su hermana fallecida. Al enterarse el t\u00edo de esto, la involucr\u00f3 en la muerte de la hermana mayor levant\u00e1ndole cargos por suplantaci\u00f3n de identidad. La polic\u00eda comenz\u00f3 a buscarla y el t\u00edo comenzaba a chantajearla con abusar de la peque\u00f1a si no se entregaba a las autoridades. Cuando ella muri\u00f3 en el accidente, ya no hubo qui\u00e9n protegiera a la hermana peque\u00f1a. El t\u00edo esper\u00f3 s\u00f3lo lo necesario, y a los doce a\u00f1os la involucr\u00f3 en el negocio. El psic\u00f3logo sinti\u00f3 pena por su amada y enojo consigo mismo ya que, de haberse enterado, podr\u00eda haber ayudado a las hermanas. \u00a1Cu\u00e1n tarde hab\u00eda llegado para la hermana peque\u00f1a! Aun as\u00ed, \u00e9l decidi\u00f3 ofrecerle una salida. Comprarla.<\/p><p>El psic\u00f3logo negoci\u00f3 con el due\u00f1o del lugar y acord\u00f3 comprar a la ni\u00f1a. Aun as\u00ed, no dejaba de sentirse culpable por haber ocasionado el accidente. S\u00f3lo cuando la hermana lo perdon\u00f3, su alma pudo descansar en paz. Ambos fueron a visitar la tumba, le llevaron flores y dejaron que su esp\u00edritu se fuera.<\/p><p>Quiz\u00e1 el psic\u00f3logo nunca pudo recuperar su empleo y continu\u00f3 pintando casas; pero no muri\u00f3 solo; ya que hab\u00eda ganado una hija y, esa ni\u00f1a, hab\u00eda ganado para s\u00ed un padre. Los papeles de adopci\u00f3n los hab\u00edan arreglado sobornando a algunos abogados, pero hab\u00eda valido la pena, ya que vivieron como familia casi veinte a\u00f1os. Al funeral del psic\u00f3logo asisti\u00f3 la hija adoptiva con su esposo y tres peque\u00f1os hijos.<\/p><p>El accidente que hab\u00eda cobrado la vida de su amada, el psic\u00f3logo nunca lo olvid\u00f3, pero encontr\u00f3 la paz necesaria para poder recordar aquel d\u00eda sin que le produjera dolor; pensaba, para sus adentros, que criar a la hermana de su amada y alejarla de aquella vida miserable, constitu\u00eda una buena forma de enmendar aquel error; y as\u00ed pudo \u00e9l descansar en paz, teniendo la seguridad de que hab\u00eda encontrado el amor de una familia.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-33 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e8e92f2 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"e8e92f2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8bcc952 elementor-absolute elementor-view-default jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-icon\" data-id=\"8bcc952\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_position&quot;:&quot;absolute&quot;}\" data-widget_type=\"icon.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-icon-wrapper\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-icon\">\n\t\t\t<i aria-hidden=\"true\" class=\"icon icon-push-pin\"><\/i>\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-24c71dc jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"24c71dc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Un amigo estudiaba psicolog\u00eda y requer\u00eda una historia sobre la p\u00e9rdida. Le invent\u00e9 este texto.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6376438 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"6376438\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-df7ff17 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"df7ff17\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3148894 jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"3148894\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c49f7ea elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"c49f7ea\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-25 elementor-top-column elementor-element elementor-element-35775a4 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"35775a4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-25 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2b360c5 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"2b360c5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7587630 elementor-align-center jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7587630\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm elementor-animation-grow\" href=\"http:\/\/pensamientos-paralelos.com\/index.php\/cuentos\/\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">M\u00e1s cuentos<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-25 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4e1d38e jltma-glass-effect-no\" data-id=\"4e1d38e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9b2427f elementor-align-center jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"9b2427f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm elementor-animation-grow\" href=\"http:\/\/pensamientos-paralelos.com\/index.php\/trayectoria-literaria\/\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">Trayectoria Literaria<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-25 elementor-top-column elementor-element elementor-element-34a16d2 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"34a16d2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA SOMBRA DE LA APARIENCIA Siempre hab\u00eda so\u00f1ado con encontrar el amor. La idea de poder contar con alguien para toda la vida, le parec\u00eda tentadora. Siempre miraba con mucha atenci\u00f3n a las compa\u00f1eras de la escuela y, luego, del trabajo. Se preguntaba constantemente qu\u00e9 estar\u00eda haciendo mal para no atraer a ninguna de las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"site-sidebar-layout":"no-sidebar","site-content-layout":"plain-container","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"disabled","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"disabled","ast-breadcrumbs-content":"disabled","ast-featured-img":"disabled","footer-sml-layout":"disabled","theme-transparent-header-meta":"disabled","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-1223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cuentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1223"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1223\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2253,"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1223\/revisions\/2253"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}