{"id":1435,"date":"2017-01-01T00:00:00","date_gmt":"2017-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/pensamientos-paralelos.com\/?p=1435"},"modified":"2021-06-27T19:50:53","modified_gmt":"2021-06-27T19:50:53","slug":"gris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/almudenaoterodelavega.com\/index.php\/2017\/01\/01\/gris\/","title":{"rendered":"Gris"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1435\" class=\"elementor elementor-1435\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-698e2c3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"698e2c3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-66 elementor-top-column elementor-element elementor-element-30945d1 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"30945d1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0cee6ee jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"0cee6ee\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">GRIS<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-cd38452 jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"cd38452\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El horizonte era gris\u00e1ceo. Aquel color indescifrable incapaz de decidirse de una vez por todas por la muerte o la clemencia; aquella duda que deja abierta una ventana para que entre la iluminaci\u00f3n, pero al mismo tiempo la encapsula, haci\u00e9ndola parecerse mucho a una noche oscura. Quiz\u00e1 sea eso lo peor. No encontrarse de frente con la indomable fuerza de la noche. No poder sentir que todo est\u00e1 perdido. No poder decir que todo ha sido en vano. Pues el color no es negro. Es gris. Y mientras haya gris siempre hay una gota de luz. Una luz que entra en el resquicio de la tempestad s\u00f3lo para recordar que a\u00fan hay vida, y con ello, sufrimiento. Que el dolor se avecina con planes de quedarse y promete una claridad que, aunque se desea, se antoja imposible al compararla con lo que se vive d\u00eda con d\u00eda.<\/p><p>Alrededor no hay m\u00e1s que sombras. Voces que prometen sin conocimiento de causa y que solfean melod\u00edas que les son del todo ajenas, pero que se jactan de conocer. Hablan del azul del mar y del rojo del atardecer, pero, a veces, el rojo s\u00f3lo aparece en la sangre que se derrama al creer en las promesas. Las palabras se las lleva el viento seco, cuales hojas ca\u00eddas de los robles. Aquellos bellos tiempos han quedado s\u00f3lo en la nostalgia de los que han sido maldecidos con tener buena memoria. Pues ya todo est\u00e1 olvidado. La antig\u00fcedad no es algo ya que inspire respeto.<\/p><p>Todo se ha borrado en aras de perseguir una innovaci\u00f3n que les lleva a enajenarse. Pensando, sin raz\u00f3n, que s\u00f3lo al abstraerse estar\u00e1n disfrutando de la vida, pero, cuando se dan cuenta de la realidad, creen que la vida es aquello que los distrae de continuarse abstrayendo. Pues la distracci\u00f3n es aquello que les hace sentir \u00fatiles. Defienden que no hay nada mejor que vivir, pero lo dicen desde el interior de una caja vac\u00eda, criticando a todo aqu\u00e9l que no vea los colores que ellos pintan. Pero viven sin saber c\u00f3mo, si es que acaso se pueda decir que est\u00e1n viviendo. Mientras uno, en el fondo, vive y es por ello que en ocasiones desear\u00eda no estar viviendo.<\/p><p>El derredor est\u00e1 repleto de distintas sensaciones. Un gris terriblemente oprimente que huele a fatalidad. Todo en su conjunto hace parecer a la felicidad como si fuese un sue\u00f1o, o quiz\u00e1 un invento de aquellos acostumbrados a que todo se desarrolle a su tiempo y modo. Quiz\u00e1 una ingenua creencia de los seres que desean vivir sin sufrir, ignorando que la vida es precisamente sufrimiento. La capacidad de encarnar las sensaciones es terrible, pues con el blanco todo es c\u00e1lido y con el negro todo fr\u00edo. Sin embargo, el gris deja una sensaci\u00f3n semi-amarga, es un estado en el cual la base es negra y los peque\u00f1os centelleos de claridad saben a manjar de dioses. En ocasiones se siente una brisa tranquila, quiz\u00e1 motivada por el miedo a caer en el m\u00e1s profundo abismo. \u00a1El \u00fanico consuelo parece ser encontrarse en el gris mismo!\u00a0<\/p><p>De manera que la vida se vuelve un lienzo destinado a ser quemado, que muchos a lo largo de los a\u00f1os han intentado descifrar. \u00bfPor qu\u00e9 estamos programados para buscar la pureza claridad del color blanco viviendo en una gris\u00e1cea realidad? \u00bfQui\u00e9n puede ser realmente feliz si la claridad entra a cuenta gotas en una ventana que se deja, con toda intenci\u00f3n, abierta? Si pareciera que todos los acontecimientos se van concatenando para desembocar en un entorno a\u00fan m\u00e1s sombr\u00edo.<\/p><p>\u00bfDe qu\u00e9 sirve la ilusi\u00f3n o la necedad encomiable de seguir creyendo? Si todos los gritos de auxilio se ahogan en el mismo bullicio para que parezcan risas. Todos dicen comprender lo que se vive y re\u00edr en consecuencia, cuando s\u00f3lo se r\u00eden de lo abominable, pero nadie r\u00ede de la poes\u00eda. A nadie le interesa la calidez de un sincero \u201cbuenos d\u00edas\u201d, ni de la importancia y trascendencia de la palabra \u201camigo\u201d; y si de por s\u00ed la realidad ya era gris\u00e1cea, el ver c\u00f3mo nadie vive en realidad es prueba de que se avecina un nuevo cataclismo.<\/p><p>Es curioso ver c\u00f3mo se fatigan por otorgarle un nombre, cuando est\u00e1 muy claro que evitan lo que es en realidad: un fracaso. Un ambiente que, una vez, se so\u00f1\u00f3 modesto y pintoresco, pero que no ha podido llegar a ser m\u00e1s que toneladas de inmundicia.<\/p><p>Y as\u00ed es que se est\u00e1 condenado a vivir sin poder vivir o morir siquiera. Cuando la vida no es m\u00e1s que una rutina de tortura. Se inventan, de la nada, emergencias para evitar discutir temas sinceros, cuyo \u00fanico prop\u00f3sito es huir de la culpa que les carcome por dentro. Pues saben bien que est\u00e1n errados y podr\u00edan ceder a la claridad del d\u00eda, pero est\u00e1n empecinados, junto con las indomables fuerzas del destino, a hacerles sentir a todos el mismo suplicio.<\/p><p>Por lo que se pasa el tiempo en el mismo gris. Tan suave, tan viejo, tan pausado. Que es de por s\u00ed contradictorio. No es un terreno ideal qu\u00e9 pisar, pero al menos se conoce. Es un punto en el que todas las fuerzas antag\u00f3nicas se encuentran y producen la m\u00e1s bizarra dualidad, ya que se respira un aire putrefacto que amenaza con reducir todo a cenizas, se ve tambi\u00e9n a lo lejos una monta\u00f1a llena de duelo y de tormento; pero a\u00fan no hay cenizas y a\u00fan no hay tormento; hay en cambio, si uno mira con atenci\u00f3n, algunos pocos seres a quienes llamar \u201camigos\u201d, a\u00fan hay miradas tiernas y buenos deseos, sue\u00f1os que flotan por ah\u00ed que cristalizar\u00e1n en cuesti\u00f3n de tiempo. Por cada l\u00e1grima de dolor, hay dos sonrisas de consuelo; una, la del amigo que intenta aliviar la pena y, la otra, la del que llora, al enternecerse por los torpes intentos y ocurrencias del que intenta reanimarlo. Por lo que al final, hay risa. Pero una risa de verdad, de esas que no abundan. Una risa que es como un rayo de sol que entra por la ventana e, inclusive, calienta.<\/p><p>Ese es el momento en que uno se da cuenta que quiz\u00e1 el gris no sea tan malo, pues es, dentro de todo, un gris claro; en el que s\u00f3lo una palabra de aliento puede cambiarlo todo y volver al abismo, navegable; la insatisfacci\u00f3n y desesperaci\u00f3n, pasajeras; la desgracia, ense\u00f1anza; la muerte, trascendencia y la aceptaci\u00f3n de todo ello, dicha.\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-33 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e8e92f2 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"e8e92f2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8bcc952 elementor-absolute elementor-view-default jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-icon\" data-id=\"8bcc952\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;_position&quot;:&quot;absolute&quot;}\" data-widget_type=\"icon.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-icon-wrapper\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-icon\">\n\t\t\t<i aria-hidden=\"true\" class=\"icon icon-push-pin\"><\/i>\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-24c71dc jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"24c71dc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Ten\u00eda un jefe que me parec\u00eda que viv\u00eda eternamente conflictuado. Era una persona profunda, amante del arte y la cocina, que se refugiaba en libros. Pero estaba intranquilo y triste. Sensibilizada por alguna conversaci\u00f3n que tuvimos en la que pint\u00f3 bastante negro el panorama, le escrib\u00ed el presente escrito durante la hora de la comida y se lo regal\u00e9 para hacerlo sentir mejor.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6376438 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"6376438\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-df7ff17 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"df7ff17\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3148894 jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"3148894\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c49f7ea elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default jltma-glass-effect-no\" data-id=\"c49f7ea\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-25 elementor-top-column elementor-element elementor-element-35775a4 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"35775a4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-25 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2b360c5 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"2b360c5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7587630 elementor-align-center jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"7587630\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm elementor-animation-grow\" href=\"http:\/\/pensamientos-paralelos.com\/index.php\/capsulas\/\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">M\u00e1s c\u00e1psulas<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-25 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4e1d38e jltma-glass-effect-no\" data-id=\"4e1d38e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9b2427f elementor-align-center jltma-glass-effect-no elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"9b2427f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm elementor-animation-grow\" href=\"http:\/\/pensamientos-paralelos.com\/index.php\/trayectoria-literaria\/\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">Trayectoria Literaria<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-25 elementor-top-column elementor-element elementor-element-34a16d2 jltma-glass-effect-no\" data-id=\"34a16d2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GRIS El horizonte era gris\u00e1ceo. 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